Cuidado e higiene, Recién nacido (0-3 meses)

El Baño del Recién Nacido

¿Qué tan frecuente debo de bañar a mi bebé? ¿Cómo lo puedo bañar? ¿Es recomendable bañarlo en tiempo de frío? Son algunas de las preguntas más frecuentes que se hace una mamá primeriza, por lo que hablaré un poco de este tema en esta ocasión.

Tu bebé no necesitará que lo bañes mucho, si le lavas bien la zona del pañal cuando lo cambias. Durante su primer año de vida, 3 veces por semana es suficiente. Bañarlo con más frecuencia puede resecarle la piel, para evitarlo puedes secarlo con pequeños golpecitos y aplicarle una crema humectante hipoalergénica sin perfume inmediatamente después del baño.

Las toallas con capuchas son buena opción para mantener la cabecita de tu bebé caliente mientras está mojado.

¿Cómo baño a mi bebé? Técnica para bañarlo.

Una vez que se haya desvestido al bebé, mételo inmediatamente en el agua para que no se enfríe. Usa una mano para sostenerlo de la cabeza y la otra para meterlo al agua, comenzando con los pies. Háblale para darle ánimo y lentamente sumerge el resto del cuerpo hasta que quede dentro de la tina. La mayor parte del cuerpo y la cara deben de quedar por encima del nivel de agua, esto por cuestiones de seguridad. Deberás verter agua tibia sobre el cuerpo del bebé con frecuencia para mantenerlo caliente.

Con un paño suave, lava su cara y pelo; usa champú 1 o 2 veces por semana. Masajea suavemente su cuero cabelludo. Cuando laves su cabeza con champú o jabón, pon la mano cóncava sobre la frente para que la espuma caiga por los lados y no en los ojos. Lava el resto del cuerpo de arriba hacia abajo.

Baño de esponja

Durante las primeras 2 semanas del recién nacido, hasta que se caiga el cordón umbilical, se recomienda solo baño de esponja. Hazlo en un cuarto o habitación cálida, recostando a tu bebé en un sitio plano y cómodo para los 2 (un cambiador, cama, piso o una encimera junto al lavabo). Acolchona las superficies duras con una manta o una toalla doblada. Si tu bebé está en una superficie por encima del piso, siempre mantén una mano sobre él en todo momento para asegurarte de que no se caiga.

Coloca un recipiente o tina con agua, un paño húmedo limpio sin residuos de jabón y un jabón neutro para bebé al alcance de tus manos antes de comenzar. Mantén tu bebé envuelto en una toalla y expón solo las partes del cuerpo que estás lavando. Usa primero el paño húmedo sin jabón para lavarle la cara. Luego sumerge el paño en el recipiente con agua y jabón para lavar el cuerpo y al final el área del pañal. No se te olviden los pliegues debajo de los brazos, detrás de las orejas, alrededor del cuello y en especial el área genital.

1.- Toalla para bebé

2.- Recipiente o tina de agua

3.- Paño húmedo limpio sin residuos de jabón

4.- Jabón neutro para bebé

Baño en tina

Una vez cicatrizada el área umbilical, puedes intentar poner a tu bebé directamente en el agua. Los primeros baños deben de ser lo más suaves y breves posibles. Probablemente no le vayan a gustar en un inicio, si sientes que parece sentir horrible regresa a las baños de esponja por unas 2 semanas y vuelve de nuevo a intentarlo.

Te recomiendo realizar el baño en una bañera para bebé que esté integrada o no a un cambiador, otras opciones son en el lavabo o en una tina de plástico forrada con una toalla limpia. Llena la bañera con 5 cm aproximadamente de agua tibia, no caliente, puedes colocar tu codo o la parte interna de tu muñeca para sentirla. La temperatura del agua no debe de superar los 48.9°C.

Asegúrate de tener todo a la mano y que la habitación esté cálida antes de desvestir al bebé. Necesitarás lo mismo que usaste para el baño de esponja, además de un vaso para enjuagarlo con agua limpia. No te olvides del champú si tu bebé tiene pelo.

Si se te olvidó algo, o tienes que contestar el celular o alguien tocó la puerta durante el baño, debes llevar a tu bebé contigo, así que ten a la mano una toalla seca. Nunca dejes a tu bebé solo en la bañera, ni por un segundo!.

Si tu bebé disfruta el baño, permite que se quede un tiempo adicional salpicando y explorando el agua. Cuanto más se divierta menos miedo le tendrá al agua. Bañarse debe de ser una experiencia muy relajante y tranquilizante.

¿Juguetes? En realidad no es necesario tener juguetes para el baño en niños muy pequeños, ya que la estimulación del agua y del lavado es suficiente. Sin embargo cuando tu niño crezca y pueda estar sentado en una tina, los juguetes son de un valor incalculable. Algunos ejemplos son: recipientes, juguetes que flotan, incluso libros a prueba de agua.

Cuando saques a tu bebé de la bañera o tina, cubre su cabeza con una toalla con capucha, recuerda que es una actividad «húmeda» por lo que te aconsejo usar una bata de tela de toalla o colgarte una toalla en el hombro para mantenerte seca.

1.- Toalla para bebé con capucha

2.- Bañera o tina

2.- Recipiente o tina de agua

3.- Paño húmedo limpio sin residuos de jabón

4.- Jabón neutro para bebé

5.- Champú para cabello de bebé

6.- Vaso para enjuagarlo con agua limpia

7.- Bata de baño o toalla para ti.

Recuerda que el baño es considerado como una forma relajante de prepararlo para dormir y deberá ser a una hora que te resulte práctica. Así organiza tu tiempo y haz que tu bebé y tu disfruten esta actividad. Si tienes dudas o comentarios, puedes enviarme un mensaje.

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